La espirituallidad es la vida interior y la evolución natural del ser humano. Es la búsqueda de qué “somos”, es decir del “ser”.
Todas las expresiones o prácticas de la espiritualidad son completamente personales, es la manera en la que cada individuo entiende el mundo exterior y lo que hay dentro del suyo.
Una persona espiritual es aquella que ha logrado un despertar de conciencia y conoce su propia identidad, puede alcanzar niveles de autoconocimiento más profundos y desarrollar con mayor facilidad sus valores personales, estableciéndose propósitos de vida, alineados con esos valores.
Solemos ir por la vida encontrando cualquier distractor para evadir problemas cotidianos, huyendo de lo que nos lastima y casi siempre buscando la felicidad en el lugar equivocado, eso nos aleja de la simpliciadad, de nuestro silencio interior, que es la guía maestra que nos permite percibir la verdad de nuestro ser.
Una manera de modificarlo es empezando por nuestros pensamientos. Nuestra mente será un elemento clave que debemos cuidar muy bien para que se convierta en una herramienta a favor y aporte a nuestro crecimiento personal y espiritual.
Todas las expresiones o prácticas de la espiritualidad son completamente personales, es la manera en la que cada individuo entiende el mundo exterior y lo que hay dentro del suyo.
Una persona espiritual es aquella que ha logrado un despertar de conciencia y conoce su propia identidad, puede alcanzar niveles de autoconocimiento más profundos y desarrollar con mayor facilidad sus valores personales, estableciéndose propósitos de vida, alineados con esos valores.
Solemos ir por la vida encontrando cualquier distractor para evadir problemas cotidianos, huyendo de lo que nos lastima y casi siempre buscando la felicidad en el lugar equivocado, eso nos aleja de la simpliciadad, de nuestro silencio interior, que es la guía maestra que nos permite percibir la verdad de nuestro ser.
Una manera de modificarlo es empezando por nuestros pensamientos. Nuestra mente será un elemento clave que debemos cuidar muy bien para que se convierta en una herramienta a favor y aporte a nuestro crecimiento personal y espiritual.
Para ayudar a entrenar y que la mente sea nuestra aliada, hay una práctica muy poderosa que es la meditación, esta nos permitirá situar la atención en el momento presente, llevándonos a nuestro espacio interior sin dar oportunidad a distraernos con ruidos mentales para conectar con nuestra conciencia.
Es ahí en donde comienza ese hermoso camino de espiritualidad. Es un camino largo que requiere valentía, determinación y perseverancia, en el descubriremos nuestra realidad, lo que nos permitirá tomar conciencia de las dificultades que condicionan nuestra vida para relacionarnos con nosotros mismos y con todo el entorno.
Una vez que esas dificultades te sean mostradas y alcances
a verlas, ahora tocará resolverlas. Posiblemente no será al primer intento o no
lograrás resolverlas en su totalidad, no te desesperes por eso, te aseguro que será
muy gratificante cuando te reconozcas y valores que has elegido tomar acción y
recorrer este camino que muchas veces resulta muy retador, saber que ya no
estás en el mismo lugar que antes, habrá valido la pena.
Hay 2 factores directamente involucrados que te quiero compartir para resignificar lo que no nos está permitiendo fluir. El primer factor de gran importancia es nuestra TOMA de DECISIONES y eso, lleva de la mano el segundo factor que son las ACCIONES que tomemos.
Para lograr ver avances en nuestra espiritualidad se requiere de un compromiso genuino y profundo, en principio con nosotros mismos, con los demás y con la vida. Es ahí donde el universo nos ayuda a tener determinación para desarrollar e integrar a nuestra vida cualidades como una mayor concentración, desarrollar atención, disposición para aprender, enfoque en el presente, empatía, gratitud, perdón, amor, compasión, sabiduría… solo de esa manera encontraremos con serenidad cualquier circunstancia que la vida nos presente y conectaremos en gratitud con el camino que nos llevará a vivir una mágica transformación en abundancia y plenitud.
Hay 2 factores directamente involucrados que te quiero compartir para resignificar lo que no nos está permitiendo fluir. El primer factor de gran importancia es nuestra TOMA de DECISIONES y eso, lleva de la mano el segundo factor que son las ACCIONES que tomemos.
Para lograr ver avances en nuestra espiritualidad se requiere de un compromiso genuino y profundo, en principio con nosotros mismos, con los demás y con la vida. Es ahí donde el universo nos ayuda a tener determinación para desarrollar e integrar a nuestra vida cualidades como una mayor concentración, desarrollar atención, disposición para aprender, enfoque en el presente, empatía, gratitud, perdón, amor, compasión, sabiduría… solo de esa manera encontraremos con serenidad cualquier circunstancia que la vida nos presente y conectaremos en gratitud con el camino que nos llevará a vivir una mágica transformación en abundancia y plenitud.
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