Publicado el Dejar un comentario

¿Qué es el Mindfulness?

¿Has oído hablar alguna vez de la palabra "mindfulness"?

Mindfulness o “atención plena” es un método que consiste en centrar nuestra atención de manera conciente en la experiencia del momento presente, se trata de enfocarnos en lo que está sucediendo “aquí y ahora”, aceptándo sin intentar cambiar, ni juzgar nada. Su significado es plena consciencia.
El Mindfulness se ha vuelto muy popular en los últimos años destacando como un método que tiene muchos beneficios, entre algunos otros ayuda a mejorar la concentración y la atención, también ayuda a mejorar el sueño, aumenta la función inmunológica y el bienestar emocional. La intención de esta práctica es reducir el estrés, la depresión, la ansiedad, la fatiga y el dolor crónico que cualquier persona puede tener en su vida diaria.

¿Alguna vez te has dado cuenta de que a veces tu mente está en un millón de lugares diferentes al mismo tiempo?

Puede ser difícil concentrarse en una vida tan agetreada, pero realizando la técnica de mindfulness, puedes entrenar tu mente para que se concentre en una cosa a la vez.
La práctica del Mindfulness puede tomar muchas formas, desde la meditación formal hasta la atención plena en actividades cotidianas, como caminar, comer, bañarte, etc.. Por ejemplo, puedes sentarte y prestar atención a tu respiración o a los sonidos que escuchas a tu alrededor, o al caminar puedes ir poniendo atención a cada paso que das, lo importante es que lo realices de manera regular y lo practiques con una mente abierta y sin juicios.

Te comparto 5 pasos para que puedas llevar a la práctica de manera muy sencilla está técnica.

1.-Ubica un lugar completamente tranquilo.
2.- Siéntate y mantén la espalda recta.
3.- Controla tu respiración.
4.- Hazte consciente de lo que pasa en tu cuerpo.
5.- Amplia el foco y controla de nuevo tu respiración.

Esta práctica de mindfulness ayudará a cultivar la calma interior, como ya lo
mencionamos anteriormente ayuda en gran mediada a reducir los niveles de
estrés y ansiedad; mejora nuestra capacidad de concentración para ser más
eficientes en nuestro trabajo y tareas diarias; beneficia la relación con nosotros mismos y por consecuenicia con los demás, porque aprendemos a ser más
amables y compasivos; ayuda a mejorar la salud mental y bienestar emocional.

Ahora me gustaría ayudarte con un ejemplo más para que logres llevar a la acción
y compruebes de lo que realmente se trata.

– Toma una uva, o zanahoria, o cualquier trozo de fruta que tengas a la mano.
– Observa su color, su tamaño.
– Ahora observa con la mente, cierra los ojos y tócalo, identifica su aroma, siente su textura, su temperatura, ahora concéntrate en la reacción que te genera.
– Llévalo a tu boca, saboréalo, no lo comas todo, hazte conciente del sonido que se produce al masticarlo, siente como tus glándulas salivares reaccionan.
– Nombra el alimento que acabas de comer y agradece.
Experimenta con este ejercicio el poder de decidir comer con “mindfulness” o comer con prisa casi de manera mecánica. La recomendación de esto es que intentes dar al menos un bocado “mindful” en cada comida para que entrenes tu mente, haciendola conciente de todo lo que hay por observar, sabores por experimentar, texturas por sentir, la vida es un continuo viaje lleno de “ahoras” y si practicas está técnica tanto como puedas en tu día, empezarás a vivir una vida más plena. Para concluir, te reitero que el mindfulness es benéfico en muchos aspectos. ¡Así que la próxima vez que te sientas un poco abrumado o distraído, prueba practicar un poco de mindfulness! Recuerda, simplemente se trata de prestar atención a lo que está sucediendo en el momento presente.
Imagen de javi_indy en Freepik