¿Has oído hablar alguna vez de la palabra "mindfulness"?
¿Alguna vez te has dado cuenta de que a veces tu mente está en un millón de lugares diferentes al mismo tiempo?
La práctica del Mindfulness puede tomar muchas formas, desde la meditación formal hasta la atención plena en actividades cotidianas, como caminar, comer, bañarte, etc.. Por ejemplo, puedes sentarte y prestar atención a tu respiración o a los sonidos que escuchas a tu alrededor, o al caminar puedes ir poniendo atención a cada paso que das, lo importante es que lo realices de manera regular y lo practiques con una mente abierta y sin juicios.
Te comparto 5 pasos para que puedas llevar a la práctica de manera muy sencilla está técnica.
2.- Siéntate y mantén la espalda recta.
3.- Controla tu respiración.
4.- Hazte consciente de lo que pasa en tu cuerpo.
5.- Amplia el foco y controla de nuevo tu respiración.
Esta práctica de mindfulness ayudará a cultivar la calma interior, como ya lo
mencionamos anteriormente ayuda en gran mediada a reducir los niveles de
estrés y ansiedad; mejora nuestra capacidad de concentración para ser más
eficientes en nuestro trabajo y tareas diarias; beneficia la relación con nosotros mismos y por consecuenicia con los demás, porque aprendemos a ser más
amables y compasivos; ayuda a mejorar la salud mental y bienestar emocional.
Ahora me gustaría ayudarte con un ejemplo más para que logres llevar a la acción
y compruebes de lo que realmente se trata.
– Observa su color, su tamaño.
– Ahora observa con la mente, cierra los ojos y tócalo, identifica su aroma, siente su textura, su temperatura, ahora concéntrate en la reacción que te genera.
– Llévalo a tu boca, saboréalo, no lo comas todo, hazte conciente del sonido que se produce al masticarlo, siente como tus glándulas salivares reaccionan.
– Nombra el alimento que acabas de comer y agradece.



