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La Importancia de Sanar Heridas de la Infancia

¿Alguna vez te has detenido a reflexionar sobre cómo las experiencias de tu infancia moldean tu vida presente?

Las experiencias que vivimos durante la infancia son fundamentales para el desarrollo de nuestra personalidad y nuestros patrones de comportamiento; estas, ya sean positivas o negativas, dejan una huella profunda en nuestra psique, afectando nuestras relaciones, nuestras decisiones y, en última instancia, nuestra felicidad.

Durante nuestra niñez aprendemos, crecemos y formamos nuestra identidad, es por es que, cuando, en este periodo de vulnerabilidad, vivimos experiencias dolorosas o traumáticas nos hacemos de cicatrices emocionales que perduran hasta la edad adulta y que se manifiestan de diversas formas.

Vale la pena decir que no todas las personas que han vivido experiencias difíciles en la infancia tienen heridas emocionales; sin embargo, hay algunos síntomas que pueden indicar que estás cargando con un pasado doloroso son baja autoestima disfrazada de lo opuesto, dificultades para establecer relaciones sanas creyendo firmemente que el entorno siempre es el responsable, problemas de control de la ira, ansiedad o depresión, problemas de adicción o comportamientos autodestructivos.

El primer paso para sanar las heridas de la infancia es reconocer su existencia y comprender cómo nos afectan en el presente. Esto requiere un acto de valentía y autoexploración, pero es fundamental para iniciar el proceso de curación a través de la terapia, de la auto-reflexión y del apoyo de seres queridos.

De esta manera podemos comenzar a desenterrar las capas de dolor y encontrar la paz interior que tanto anhelamos.

Sanar las heridas de la infancia es importante porque te permite aprender a valorarte y a creer en ti mismo de manera genuina, desarrollas la capacidad de confiar en los demás y mantener relaciones duraderas, creas mecanismos de afrontamiento saludables, experimentas una mayor satisfacción con la vida y, lo más importante, previenes la transmisión de patrones negativos a tus hijos.

Es importante que sepas que sanar las heridas de la infancia no es un proceso fácil ni rápido, pero es un viaje que vale la pena emprender. Confrontar nuestro pasado y liberarnos del peso de las experiencias dolorosas, que muchas veces evadimos por evitar revivir lo incómodo que nos hacen sentir, es solo para quienes tienen la valentía de cambiar el rumbo soltando ese autoconvencimiento que utilizan como escudo culpando de su insatisfacción o inconformidad al mundo que los rodea.

Una de las herramientas más poderosas para sanar las heridas de la infancia es la gratitud. Por lo que agradecer diariamente nos permite cambiar nuestra perspectiva, enfocándonos en las bendiciones en lugar de los desafíos. Esto sumado a la terapia, la autoexploración y el autoperdón, nos permite liberarnos de las cadenas del pasado y abrazar la vida que mereces.

De esa menera podemos transformar el dolor en empoderamiento y liberar todo nuestro potencial, para encontrar la paz interior que tanto anhelamos.

Reconoce y abraza tu pasado, esto te permitirá avanzar en tu presente y dirigirte a tu futuro con mayor plenitud.

La clave más importante que debes saber es que…
El poder de la sanación está en tus manos, confronta con valentía y compasión todo aquello que te ha retenido y lastimado durante tanto tiempo.

Usa la gratitud, el perdón y el amor propio para transformar tus cicatrices en tus mayores fortalezas y tu historia en tu mayor fuente de inspiración. Recuerda que sanar las heridas de la infancia es un viaje, no un destino. No te desanimes si no ves resultados inmediatos. Lo importante es que seas paciente y persistente, para que encuentres la paz interior con la que debes vivir.

¿Estás listo para comenzar tu viaje hacia una vida más plena y satisfactoria?

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¿Cómo Reducir tu Nivel de Estrés y Ansiedad a través de la gratitud?

¿Alguna vez te has sentido abrumado por estrés y ansiedad?

Si es así, debes saber que esta sensación desafiante puede afectar negativamente tu bienestar físico y emocional. Sin embrago, también debes saber que hay una poderosa herramienta para combatir estos sentimientos negativos: LA GRATITUD.
Para poder entender cómo esta clave nos ayuda a reducir el estres Y la ansiedad, hay que saber que la gratitud es el sentimiento de agradecimiento por todas las cosas de tu vida, desde las pequeñeces, como una taza de café caliente hasta las grandes cosas como una buena salud o una familia que te quiere.

Diversos estudios han demostrado los beneficios de la gratitud para la salud mental, incluida la reducción de estrés y la ansiedad, por eso, practicar la gratitud regularmente puede cambiar tu perspectiva y ayudarte a enfocarte en lo positivo en lugar de lo negativo.

Cuando practicas la gratitud, tu mente se empieza a enfocar en lo positivo y esto contrarresta los pensamientos negativos que alimentan el estrés y la ansiedad, es decir, cuando aprecias las cosas buenas de la vida, puedes cambiar tu estado de ánimo y mejorar tu bienestar emocional, generando sentimientos de conexión y empatía, para construir relaciones más sólidas y resilientes.

La gratitud es la medicina más efectiva y accesible contra el estrés y la ansiedad, no es una cura milagrosa; sin embargo, es una poderosa herramienta cuando estás luchando contra con emociones que te desgastan como el estrés o la ansiedad. Para poder usarla, es importante llevar a cabo una práctica constante que te permita apreciar los beneficios. Por ejemplo, escribir todos los días aquellas cosas por las que estás agradecido, sin importar si son grandes o pequeños acontecimientos, es capaz de cambiar tu mentalidad y ayudarte a encontrar alegría en las cosas cotidianas.

Cuando te sientas abrumado por el estrés y la ansiedad, detente y reflexiona sobre las cosas por las que estás agradecido, esto ayuda a cambiar el enfoque de lo que estás viviendo y así encontrar calma en medio el caos. Además, si expresas tu gratitud a los demás, muestras aprecio hacia ellos, esto ayuda a fortalecer tus relaciones y mejorar tu bienestar emocional, aliviando sentimientos negativos, sabiendo que quienes te rodean son tu grupo de apoyo.

Otra manera de practicar la gratitud es realizando ejercicios de mindfulness para centrarte en el presente y apreciar las pequeñas cosas que te rodean. Esto lo puedes realizar a través de la meditación, el yoga o simplemente observar tu entorno con atención.
Vale la pena decir que, si pasas tiempo con personas optimistas y agradecidas, ten por seguro que te contagiarás de esa energía. Y recuerda no compararte con los demás, pues esto te generará sentimientos de insatisfacción y envidia.

¡Siempre enfócate en tus propios logros y en tu propio crecimiento!
Como puedes ver, la gratitud ofrece diversos beneficios, además de los ya mencionados, también esta práctica común te ayuda a dormir mejor, fortalece tus relaciones, aumenta tu autoestima, te hace sentir más feliz y realizado, fortalece tu sistema inmunológico, promueve una perspectiva más optimista de la vida, todo esto gracias a que aumenta la liberación de serotonina y dopamina, neurotransmisores que promueven el bienestar y la felicidad.

Recuerda que el agradecimiento es un hábito que se cultiva con el tiempo. No te desanimes si al principio no notas una gran diferencia. Lo importante es ser constante y perseverante. Los pequeños gestos de gratitud pueden marcar una gran diferencia en tu bienestar general.
¡Comienza a practicar el agradecimiento hoy mismo y descubre cómo puede transformar tu vida!

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¿Cuál es la hormona de la gratitud?

Descubriendo la hormona de la gratitud

Existe una hormona ligada con la gratitud, la cual afecta nuestro estado de ánimo.
Su nombre es oxitocina, encargada de desempeñar un papel fundamental en la regulación de nuestras emociones y se relaciona con la generación de
sentimientos de gratitud y felicidad. Esta hormona también promueve la empatía, la conexión social y el fortalecimiento de las relaciones interpersonales.
Algunas investigaciones han demostrado que esta hormona se libera de nuestro cuerpo cuando practicamos el agradecimiento, se dilatan los vasos sanguíneos, reduce la presión arterial y protege el corazón. La oxitocina profundiza nuestras relaciones nos ayuda a sentirnos más conectados con los demás.

Esta hormona de la gratitud nos ayuda a mejorar el estado de ánimo y a reducir los sentimientos de estrés y ansiedad; fortalecer las relaciones, porque la oxitocina fomenta la conexión social y fortalece los lazos afectivos, creando un ciclo positivo de afecto y vínculos saludables; además, mejora la salud mental, ya que al practicar la gratitud de manera regular podemos experimentar menos síntomas de depresión, generando una mayor resiliencia emocional y satisfacción con la vida en general.
Existen acciones que podemos hacer para aumentar la hormona de la gratitud, por ejemplo, dedicar unos minutos al día para reflexionar sobre las cosas por las que estamos agradecidos; realizar actos de bondad, como hacer algo amable por otros, puede generar una sensación de gratitud en ti y en los demás; cultivar relaciones significativas con amigos y familiares, al mostrar aprecio hacia ellos se fortalece un vínculo que aumenta la liberación de oxitocina.
Esta hormona de la gratitud nos ayuda a mejorar el estado de ánimo y a reducir los sentimientos de estrés y ansiedad; fortalecer las relaciones, porque la oxitocina fomenta la conexión social y fortalece los lazos afectivos, creando un ciclo positivo de afecto y vínculos saludables; además, mejora la salud mental, ya que al practicar la gratitud de manera regular podemos experimentar menos síntomas de depresión, generando una mayor resiliencia emocional y satisfacción con la vida en general.
Existen acciones que podemos hacer para aumentar la hormona de la gratitud, por ejemplo, dedicar unos minutos al día para reflexionar sobre las cosas por las que estamos agradecidos; realizar actos de bondad, como hacer algo amable por otros, puede generar una sensación de gratitud en ti y en los demás; cultivar relaciones significativas con amigos y familiares, al mostrar aprecio hacia ellos se fortalece un vínculo que aumenta la liberación de oxitocina.

Otras hormonas de la gratitud

Además de la oxitocina, la hormona asociada con la gratitud, existen otras hormonas clave que desempeñan un papel importante en nuestro bienestar emocional. Tal es el caso de la dopamina, la serotonina y las endorfinas, las cuales debemos aprender a estimular para poder segregarlas y así potenciar nuestro estado de ánimo y nuestra apreciación por la vida.
Por un lado, la dopamina es la hormona de la motivación y la recompensa, es decir, actúa como neurotransmisor en el cerebro y juega un papel crucial para tener entusiasmo por las cosas que realizamos día con día. Hay que señalar que cuando experimentamos gratitud, nuestro cerebro libera dopamina, generando una sensación de satisfacción, alegría y bienestar.
Otra de las hormonas cruciales en la gratitud es la serotonina, la cual da bienestar y felicidad. Esta juega un papel muy importante en la regulación del estado de ánimo, el sueño y el apetito. Cuando practicamos la gratitud con regularidad, aumentamos los niveles de serotonina en el cerebro. Además de las dos hormonas mencionadas, las endorfinas, cuando se liberan en el cerebro en respuesta al estrés o el dolor, generan sentimientos de euforia y alivio.
Al practicar acciones de agradecimiento, las endorfinas aparecen y nos brindan una sensación de calma, felicidad y alivio emocional.
Algunas de las formas en las que podemos liberar estas tres hormonas de la gratitud es a través de la práctica consciente, es decir, dedicar unos minutos al día para reflexionar sobre lo que te sientes agradecido, icluyendo todas esas pequeñas cosas positivas en tu vida que en ocasiones pasamos por alto o no valoramos.
Otra manera es estableciendo metas alcanzables, porque al llegar a ellas, tu cerebro liberará dopamina, haciéndote sentir placer y plenitud. Además, apreciar el proceso y valorar cada paso que te acerca a tus objetivos, te llevan a un nivel de gratitud más amplio y satisfactorio.
Cuando cuidas de tu bienestar físico y emocional, llevando una dieta equilibrada, haciendo ejercicio regular y teniendo una buena calidad de sueño, aparece la serotonina con óptimos niveles, para mejorar tu salud. Incluso, si participas en actividades placenteras que te brinden alegría y placer, puedes estimular la liberación de endorfinas para disfrutar la vida.
Ahora hablemos un poco del Cortisol y cómo podemos transformar esa hormona del estrés en gratitud.
Así como existe el lado A de la gratitud, también existe el lado B, y es aquí cuando hablamos del cortisol, la hormona que se produce por las glándulas suprarrenales, que se encuentran ubicadas encima de los riñones, y que también es conocida como la hormona del estrés, ya que su liberación aumenta en respuesta a situaciones estresantes o amenazantes.
El cortisol realiza diferentes funciones en el cuerpo, no todo es malo, también tiene una parte positiva, por ejemplo, actúa como un regulador del metabolismo, controlando la forma en que el cuerpo utiliza los carbohidratos, las proteínas y las grasas. Además, el cortisol ayuda a mantener los niveles de azúcar en sangre estables y participa en la respuesta inflamatoria del organismo.
Cuando existe una situación muy estresante, el cortisol que aparece en el cuerpo moviliza energía al aumentar los niveles de azúcar en sangre, mejora la función cardiovascular y suprime temporalmente las funciones no esenciales, como el sistema inmunológico y la digestión.
Lo interesante es saber que a pesar de esto, cuando los niveles de cortisol están crónicamente elevados, se pueden producir efectos negativos en la salud. Cuando el estrés crónico y prolongado está presente, puede traer consecuencias como trastornos del sueño, alteraciones del estado de ánimo, aumento de peso, debilitamiento del sistema inmunológico y trastornos hormonales.
Frente a esto, es importante encontrar formas saludables de manejar el estrés y mantener los niveles de cortisol en equilibrio. Una manera es practicando la gratitud, porque esto puede transformar nuestra perspectiva y cambiar nuestra respuesta al estrés. En lugar de dejarnos llevar por la ansiedad y la preocupación, podemos utilizar el cortisol como una señal para detenernos, respirar y buscar algo por lo cual estar agradecidos.
También, es importante el autoconocimiento, al hacer conciencia sobre cómo tu cuerpo reacciona y cómo se manifiestan los síntomas físicos y emocionales asociados al cortisol, te ayudará a entender mejor las situaciones y pensamientos que desencadenan tu respuesta de estrés. De esta manera sabrás que, cuando te sientas estresado, puedes detenerte, respirar profundamente y sentir gratitud para reducir los niveles de cortisol y calmar el sistema nervioso.
De la mano con la práctica anterior, en lugar de enfocarte en aspectos negativos de una situación estresante, busca lo positivo y las lecciones que puedes aprender de ella. Encuentra algo por lo cual estar agradecido, incluso en los momentos más adversos, para cambiar tu enfoque y a liberar emociones más positivas.
Si cultivas un hábito de gratitud al dedicar tiempo todos los días para reflexionar sobre las cosas por las que estás agradecido, a través de un diario de gratitud, anotando tres cosas positivas cada día, o expresando verbalmente tu gratitud hacia los demás, podrás reducir los niveles de cortisol a largo plazo. Una breve meditación de agradecimiento es una estrategia efectiva para regular los niveles de cortisol y promover un bienestar general.
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¿Qué es la Epigenética?

Cómo impacta las experiencias en nuestra genética, la epigenética se encarga de estudiar y explorar la manera en que las experiencias y el entorno pueden influir en la expresión de nuestros genes es decir, se refiere a la manera en la que las experiencias de vida impactan nuestra genética. La epigenética se centra en las modificaciones químicas que ocurren en el ADN y en las proteínas que lo envuelven. Una de las figuras destacadas en el campo de la epigenética es el PhD Bruce H. Lipton, biólogo celular, quien en su libro “La biología de la creencia”, describe con precisión las rutas moleculares en las que nuestras células se ven afectadas por nuestros pensamientos debido a los efectos bioquímicos de las funciones cerebrales.
Por medio de su trabajo, Lipton ha popularizado la idea de que nuestras creencias, pensamientos y el entorno en el que nos encontramos pueden influir en la expresión de nuestros genes; sus argumentos se enfocan en que las señales químicas y energéticas que provienen del entorno, afectan nuestros genes, salud y bienestar.
Algunos de los fundamentos de la epigenética son los estudios de los cambios heredables en la actividad genética, impulsados por varios procesos químicos como la metilación del ADN y la modificación de las proteínas histonas, que afectan la forma en que los genes se expresan en la activación o represión de los genes, teniendo efectos duraderos en nuestro comportamiento y salud.
La manera en que la epigenética actúa en el desarrollo humano y en la susceptibilidad a las enfermedades se debe a la exposición de toxinas o el estrés, que son capaces de alterar los patrones de la adición de un grupo metilo al ADN, para aumentar el riesgo de enfermedades crónicas como el cáncer o enfermedades cardiovasculares. También se ha descubierto que la epigenética puede influir en el envejecimiento y la longevidad, ya que estos cambios pueden acumularse con el tiempo.
Una gran noticia es que gracias al estudio de la epigenética se sabe que no estamos completamente determinados por nuestros genes, ya que nuestro estilo de vida y nuestras elecciones pueden tener un impacto positivo o negativo en la expresión de nuestros genes a través de cambios epigenéticos. Tener hábitos saludables, como una alimentación equilibrada, ejercicio regular y la reducción del estrés, pueden promover patrones epigenéticos favorables y proteger nuestra salud.

A pesar de toda la información que se ha recaudado sobre la epigenética, aún sigue
siendo un campo de investigación emocionante que promete revelar aún más sobre la complejidad de nuestra genética y cómo podemos influir en ella. Gracias al trabajo de Bruce Lipton se puede seguir explorando el poder de la mente y el impacto del entorno en nuestra salud y bienestar.

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¿Cómo transformar las energías negativas?

Como sabemos, todo en la vida es polaridad, vida y muerte, arriba y abajo, blanco y negro, noche y día, luz y sombra, positivo y negativo, etc… Solo podremos ver la luz cuando hemos conocido la obscuridad o diferenciar una emoción positiva cuando hemos vivido alguna emoción negativa. En ocasiones debemos hacer una limpieza energética cuando identificamos que las cosas no están fluyendo como deberían y nuestra intuición nos dice que es tiempo de transformación, resignificación y renovación.
Todos los pensamientos que tenemos y palabras que expresamos son energía, son vibraciones cargadas de emociones e intenciones positivas y negativas pero, nosotros somos perfectamente capaces de transformar la energía negativa siguiendo 3 sencillas acciones.
BENDICETE
Tienes el poder de transmutar cualquier energía, recuerda que eres co-creador, manifiesta la luz poderosa de tu ser y declara: “Bendigo mi vida, a mi familia, mi casa, mis finanzas y nuestra vida plena y feliz”
CANCELA
Toda la energía negativa de baja vibración que tengas identificada a travez de pensamientos mal intencionados y declara: “Cancelo y disuelvo cualquier energía de baja vibración y negativa en mi vida, rompo cualquier lazo espiritual y energético con personas que me han deseado mal y no aportan para mi mayor bien, esos lazos los entrego con luz a la justicia divina del universo”
AGRADECE
Por el despertar de conciencia y la transformación divina en tu vida para manifestar tus decretos aquí y ahora, declara: “Gracias por todo el amor, protección y luz que nos cubren a mi familia y a mi, en todo momento” Puedes hacer esta limpieza enrgética utilizando un incienso de canela, jazmín, mirra, romero o loto.

Lo interesante está en encontrar mantenernos la mayor parte posible de nuestros días con esa armonía y plenitud, algunas
sencillas practicas que puedes agregar a las 3 grandes acciones que te compartí para limpiar y transformar la energía
negativa son: fortalecerte espiritualmente y meditar, la meditación en particular te ayudará a mantener tu cuerpo energético en equilibrio y activará tu luz interna como campo de protección espiritual.

Ten siempre presente que eres merecedor y tienes derecho a cosas maravillosas porque así fuiste creado, solo debes creerlo y sentirlo, todo es posible cuando apuestas a la intención con acción, ahora que tienes herramientas para vibrar bonito, para transformar lo que no es bueno para ti y vivir rodeado de cosas y personas buenas que vibren en la misma frecuencia energética que tu, solo toma acción.
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¿Qué es el Timo?

Apapacha tu TIMO… Unos golpecitos en las mañanas tristes. Unos golpecitos cuando hay ansiedad. Unos golpecitos diarios para que despierte y se relaje.. Pero… ¿qué es y en dónde se encuentra? Está en el centro del pecho, detrás del huesito donde señalamos cuando decimos ‘yo’
Su nombre en griego, ‘thýmos’, significa ENERGÍA VITAL. ¿Será necesario decir más?
Pienso que sí, porque sigue siendo desconocido para muchos.
El TIMO crece cuando estamos alegres y se encoje a la mitad de su tamaño cuando estamos estresados y aún más cuando nos enfermamos.
Esa característica confundió durante mucho tiempo a la ciencia, solo se le conocía a través de las autopsias y siempre lo encontraban de tamaño reducido.
Se pensaba que se atrofiaba y dejaba de trabajar en la adolescencia.
Durante décadas los médicos americanos bombardeaban timos perfectamente saludables con altas dosis de rayos X, creyendo que su ‘tamaño anormal’ podría causar problemas.
Más tarde la ciencia demostró que, aunque su tamaño se reduce un poco después de la infancia, sigue siendo activo; es uno de los pilares de nuestro sistema inmunológico, junto con las glándulas adrenales y la espina dorsal. Está directamente conectado a los sentidos, la conciencia y el lenguaje.

Funciona como una central de teléfonos por donde pasan
todas las llamadas, hace conexiones hacia afuera y hacia adentro. Si somos invadidos por microbios o toxinas, reacciona inmediatamente produciendo células de defensa.
Pero también es muy sensible a imágenes, colores, luces,
olores, sabores, gestos, toques, sonidos, palabras y
pensamientos.
Tanto los sentimientos y pensamientos positivos como los negativos lo impactan profundamente.
Los pensamientos negativos tienen más poder sobre él, que los virus y bacterias.
En compensación, pensamientos positivos consiguen activar todos sus poderes.
El detalle curioso es que el timo está muy cerquita del
corazón y se acaba ganando todos los créditos con relación a sentimientos, emociones, decisiones, manera de hablar, de
escuchar, estado de espíritu, etc.
‘Estoy con el corazón apretado’, por ejemplo, revela una situación real del timo.
Ahora que sabemos un poco más sobre él, apapáchalo
siempre que puedas para aumentar su bienestar, su felicidad y ganar mayor salud.

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Salud integral

El concepto de la salud integral se traslada hacia un concepto holístico el cual trasciende más allá del funcionamiento del organismo, siendo el estado de salud ideal. Dicho estado
depende en gran parte del estilo de vida de cada individuo y del entorno en el que se desenvuelve.
La salud integral es el estado de bienestar que se logra cuando hay un balance entre lo espiritual, físico, mental y emocional. De esa forma se crece en todos los ámbitos de la vida y es ese el camino para alcanzar la felicidad plena.
Para alcanzar el estado óptimo de salud, hay que adoptar medidas preventivas que ofrezcan las posibilidades de evitar o retardar la aparición de enfermedades, pero lo que
realmente vale la pena resaltar es la excelente noticia de saber que el control del estilo de vida y hábitos son absolutamente tuyos, y esto para muchos es una buena, buenisima noticia, que regalazo de la vida tener el poder de elección, verdad? Pero paradogicamente para otras personas es un enorme reto, que debo decirte que no todo el mundo está dispuesto a tomar porque implica un fuerte compromiso, una GRAN responsablidad y posiblemente sea el reto más
importante con el que te puedas encontrar. Sin embargo es un camino muy gratificante cuando eliges tomar el pincel y crear tu propia obra.

Y claro… regresando al tema medular, contar con buena
salud en las cuatro esferas de la vida como lo hemos
mencionado arriba es el resultado de un profundo trabajo interno, de un hermoso proceso de transformación con mucho
amor, gratitud, paciencia, disciplina y perseverancia, no sólo es el significado de la ausencia de enfermedades, sino es el óptimo funcionamiento del cuerpo, salud mental, inteligencia
emocional, crecimiento espiritual, es cuestión de vitalidad, y resiliencia.

En Conclusión

Como vimos, la salud integral es importante para tener una vida plena.
Para lograr tener una buena salud física te comparto una fórmula infalible que te garantizo que es la única que realmente funciona.
Alimentarnos correcta y balanceadamente + descanso optimo+ hidratarnos bien + hacer ejercicio de manera cotidiana.
Seguro que la conocías muy bien, se escucha fácil verdad? Y si lo es, solo hay que decidirse y tomar acción, no importa si son pasos pequeños, o si el ritmo en el que integras estos hábitos a tu vida son más lentos de lo que te gustaría, lo importante es que ya conoces el camino, si en algún momento te desvías sabrás con facilidad a donde regresar para sentirte físicamente bien y al ser seres integrales eso impactará directamente otras esferas de tu vida porque están íntimamente relacionadas.
La salud mental es el otro pilar que consiste en la ausencia de trastornos mentales, los cuales, de existir, deben ser tratados, sin importar si son simples o severos. Una mala salud mental afecta la forma en que pensamos sentimos y actuamos.
La salud emocional es la habilidad de poder disfrutar la vida y afrontar problemas diarios, tomando decisiones y adaptándonos a situaciones adversas, en función con nuestras necesidades y deseos.
El cuarto pilar es la salud espiritual, la cual se entiende como un estado sentimental y cognitivo positivo tanto para el autoconocimiento como para la manera en la que nos relacionamos con los demás, así como con una dimensión trascendente.
Las personas con un desarrollo y salud espiritual experimentan una sensación de identidad, armonía y paz interior, tienen actitudes positivas y un propósito de vida alineado con lo que su corazón anhela.
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